Tu ubicación
Las opciones de entrega varían según la zona
Conéctate para actualizar tu direcciónDomina tu arte, cuida tu equipo
¿Está bien mantenido tu Karategi?
Limpieza, secado y plegado: alarga la vida de tu equipo.
El algodón es sensible a la “memoria de forma” térmica. Por encima de 30ºC, las fibras se encogen bruscamente, acortando las mangas y suavizando el “chasquido”. Para mantener su aspecto brillante, sustituye el cloro por bicarbonato sódico y lava siempre del revés.
El secado en secadora “cocina” el algodón, haciéndolo quebradizo. Para una durabilidad máxima, sacude enérgicamente tu Karategi en cuanto salga de la lavadora, y luego cuélgalo en una percha ancha. Sécala a la sombra para evitar el efecto “cartón” del sol.
El ritual Shitagi marca el final de la clase. Al superponer el pantalón sobre el corazón de la chaqueta antes de enrollarla, evitas romper el tejido y ahorras un espacio precioso. Un Karategi bien doblado refleja una mente ordenada.
El Obi no se puede lavar: simboliza tu experiencia. Técnicamente, el agua caliente deforma su núcleo interno (Shintai) y altera su aspecto. Si la higiene lo exige, opta por un lavado en frío muy ligero.
“Literalmente “prenda del Camino”, el Dogi (o Karatégi) tiene sus raíces a principios del siglo XX. Aunque a menudo se denomina “kimono” debido a un mal uso del lenguaje, esta prenda blanca simboliza sobre todo la humildad y la ausencia de ego.”
Compuesta por una chaqueta (Uwagi), unos pantalones con fuelles (Zubon) y un cinturón (Obi), es la armadura de algodón que borra las distinciones sociales, dejando sólo la pureza de la práctica.

Accede a las clases de Bruno Bandelier: un método de enseñanza adaptado a tu ritmo, incluso fuera del dojo.